INDICADORES: donde se hace referencia a los documentos y referencias normativas que sirven para fijar los indicadores de seguimiento de las actuaciones implementadas (directivas europeas, reglamentos, guías, etc)

Directiva calidad del aire EU
La Unión Europea ha aprobado recientemente nuevas normas para reforzar la calidad del aire, con límites más estrictos para los principales contaminantes y un enfoque centrado en la protección de la salud pública. Estas medidas, alineadas con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, subrayan la importancia de garantizar ambientes interiores saludables, especialmente en los centros educativos. En este contexto, la ventilación natural en las escuelas se presenta como una estrategia clave para mejorar la calidad del aire interior, favoreciendo el bienestar, la concentración y el aprendizaje del alumnado.


OMS Guidelines
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ofrece una herramienta global que reúne y compara las normas nacionales de calidad del aire para contaminantes clave como partículas finas (PM₂,₅), dióxido de nitrógeno y ozono, con el fin de orientar y apoyar a los esfuerzos de los países hacia los niveles recomendados que protegen la salud pública. Esta base de datos refleja el compromiso internacional para reducir la exposición a la contaminación del aire, destacando la importancia de aplicar medidas efectivas en todos los entornos, incluidos los espacios interiores de las escuelas.


Documentación de calidad del aire (Ministerio por a la Transición Ecológica y el Reto Demográfico)
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) pose a disposición del público una recopilación de estudios, informes y datos oficiales sobre la calidad del aire en España, que incluyen evaluaciones anuales, tendencias, guías y análisis técnico-científicos para apoyar a la toma de decisiones y el cumplimiento de la normativa ambiental. Esta documentación ofrece una base técnica sólida para comprender la situación de los contaminantes atmosféricos, su impacto en la salud y el medio ambiente, así como las estrategias de mejora. En el caso de los centros educativos, estos recursos ayudan a destacar la importancia de gestionar adecuadamente la calidad del aire interior, donde soluciones naturales como la ventilación cruzada y el diseño de aperturas pueden contribuir significativamente a reducir la concentración de contaminantes y favorecer ambientes más saludables para el aprendizaje.


Código Técnico de la Edificación (CTE HS-3)
El Código Técnico de la Edificación (CTE) en España incluye la Exigencia Básica HS 3 sobre Calidad del aire interior, que establece que los edificios tienen que disponer de medios que permitan una renovación adecuada del aire interior para eliminar los contaminantes generados durante su uso y garantizar así un ambiente saludable y confortable para las personas que los ocupan. La normativa describe parámetros de ventilación y criterios de diseño que sirven de referencia para asegurar que los espacios interiores mantengan una calidad de aire que minimice los riesgos para la salud y el bienestar de los usuarios.


RITE
El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) es la normativa española que regula las condiciones de calefacción, refrigeración y ventilación para garantizar el bienestar, la higiene y la eficiencia energética en los edificios, incluidos los centros educativos. Para proporcionar temperaturas de confort, el RITE fija rangos orientativos en interiores: en invierno se recomienda una temperatura operativa alrededor de 21 °C, y en verano valores entre aproximadamente 23 °C y 25 °C, ajustados según la actividad y ocupación del espacio. Además, para asegurar una calidad del aire adecuada, el RITE clasifica los espacios interiores segundos categorías de calidad y establece caudales mínimos de aire exterior, siente para aulas un valor que representa una buena calidad del aire de aproximadamente 12,5 l/s por persona (equivaliendo a unos 45 m³/h por ocupante). Estos parámetros son clave para que los espacios escolares mantengan aire renovado, reduzcan la concentración de CO₂ y otros contaminantes y, al mismo tiempo, contribuyan al confort térmico del alumnado y del personal educativo.



